Un implante capilar es un procedimiento quirúrgico que se realiza para tratar la calvicie y mejorar la apariencia del cabello.
Consiste en extraer folículos pilosos de una zona del cuero cabelludo donde el cabello es abundante, como la nuca o los laterales de la cabeza, y trasplantarlos en las áreas afectadas por la calvicie.
Los estándares sociales y las evaluaciones basadas en la apariencia física tienen un impacto en la autoestima y la confianza personal, por ende, la pérdida de cabello puede desencadenar una serie de efectos negativos en algunos aspectos emocionales.